El 21 de marzo se reunió todo el Instituto, religiosas y laicos, en misión compartida. Vivimos la alegría del encuentro desde todos los rincones del mundo en los que el Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora está presente en fidelidad al carisma legado por San Faustino.
El encuentro comenzó con una bienvenida del Equipo de Misión Compartida y una oración, muy bien preparada por M. Patricia Pecorelli y D.ª Lilia Ditarelli, laica de Buenos Aires.
Seguidamente, el Cardenal Arzobispo de Córdoba, Argentina, Mons. Ángel Sixto Rossi, hizo una ponencia sobre el sentido de la misión, inherente a nuestra condición de cristianos, discípulos del Maestro, recordando que, como decía el papa Francisco, «somos misión».
Resaltó que en nuestro ADN de Hijas de la Divina Pastora llevamos un modo de misionar que constituye nuestro DNI, nuestra carta de identidad.
Luego, continuó expresando que esta misión es en unión, en comunidad de creyentes. Es una misión compartida en unión de corazones donde cada uno aporta desde su propio ser. Para vivir el mismo carisma es fundamental el sentido de pertenencia, que se consigue si se da entre nosotros una relación de afecto y de encuentro que alimente la unión y el compromiso.
Finalmente, se dio un momento para saludarnos desde cada comunidad resaltando algo que nos llegó del mensaje recibido compartiendo la ilusión del reencuentro.
